|
¿El Deporte, Diversión
o Educación?
En nuestro Centro, la Educación Física no
es solo juego o deporte, sino que es también reflejo
de la sociedad actual, en la que emergen temas de especial
relevancia como son la salud, el consumo, la igualdad de
oportunidades independientemente de las características
individuales, el medio ambiente, el tiempo libre y el ocio,
etc.
De ahí que en las programaciones curriculares de
Educación Física desde los cursos de ESO hasta
los de Bachillerato, se incluyan objetivos y contenidos (no
sólo conceptos o procedimientos, sino sobre todo actitudes
y valores), metodología, organización, principios
de evaluación... acorde con los objetivos generales
del Colegio y con la perspectiva de una Educación
Física útil en la vida de nuestras alumnas.
Esta utilidad reside en hacer de esta materia una forma de
vida, en proporcionar opciones diferentes y contrarias al
consumismo, al desinterés por todo y a la pereza generalizada
que casi les impone la sociedad en la que se desenvuelven.
Es por esto, que con la práctica de Educación
Física en Besana, enseñamos a nuestras alumnas
distintos valores (propios de una actividad física
escolar saludable): cooperación con los demás,
oposición sin rivalidad hostil, resolución
dialogada de los conflictos del juego, sano sentido de la
competición, adaptación y concepción
dialéctica del juego, respeto a los demás,
etc.
Concisamente, en una sociedad con preocupantes tendencias
deshumanizadoras, también en los espectáculos
deportivos, resulta imprescindible adoptar una concepción
humanista de la Educación Física. No se trata
sólo de reprimir, de una forma u otra, las actitudes
negativas que exhiben nuestras alumnas durante las horas
que pasan en el colegio o la clase de Educación Física,
sino justamente de canalizar estas expresiones hacia el aprendizaje
de determinados valores y actitudes positivas como puedan
ser el compañerismo, el respeto, la solidaridad...
Valores por los que apuesta el centro y a los que desde la
Educación Física también se contribuye.
Con la intención de desarrollar capacidades como:
participación autónoma, comunicación
con los demás, aceptación de los límites
personales, autocontrol de la conducta, implicación
cognitiva, creatividad, etc.; desembocamos en la necesidad
de buscar otras formas de organizar y proponerle tareas a
las alumnas que no supongan la mera repetición de
movimientos estereotipados. Utilizamos para conseguirlo metodologías
abiertas y flexibles, pero también exigentes en función
de las posibilidades de cada una de ellas.
En resumen, pretendemos acercar a nuestras alumnas, según
su edad, intereses y posibilidades, el gusto y disfrute por
el movimiento, de tal manera que se formen como personas
capaces motrizmente y sobre todo, personas activas y sanas
tanto psicológica como físicamente.
|